
Tradicionalmente cuando algún programa se nos quedaba colgado en Windows, íbamos al administrador de tareas, intentábamos adivinar cual era el proceso de ese programa y lo finalizábamos. Con Windows xKill todo es más fácil. Nos basta con pulsar las teclas CTRL + ALT + BACKSPACE. Desde ese momento entraremos en ‘modo killer’ y una calavera acompañara al ratón. Simplemente aremos clic en la aplicación que deseamos cerrar, con lo que finalizaremos el proceso.
El programa funciona desde un ejecutable, no requiere instalación, pesa 30 KB y es para Windows. Y por supuesto es gratuito.




